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CONTRABANDISTAS Y BANDOLEROS "EL CONTRABANDO "

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Ayuntamiento de Benamargosa

CONTRABANDISTAS Y BANDOLEROS "EL CONTRABANDO "

Historia del Tabaco: Cultivo y Comercio

En la historia de la humanidad asombra a sabios y eruditos, como el descubrimiento de una hierba, ponzoñosa, y acre al gusto, haya tenido tanta influencia. Lo cierto es que no hay planta alguna, útil, que se haya esparcido por el mundo con tal esmero, que haya ocupado más a los gobiernos, ni haya atraído mayor número de hombres al contrabando, que la hoja del tabaco.
Cuando Colón descubrió América, observó cómo los indígenas utilizaban en las ceremonias religiosas. El capitán Grijalvo en su expedición a Tabasco fue el primero en ver la práctica de fumar el tabaco y quizás el primer europeo que lo fumó.

GIBRALTAR EL CHICO

Con este nombre se conocía a Benamargosa en la provincia de Málaga y otros pueblos de Andalucía, a finales del siglo pasado y hasta mediados de éste. El número de sus vecinos dedicados al contrabando de tabaco y tejidos y el gran volumen de mercancías que movía procedentes de Gibraltar, le mereció tal nombre. Tan popular llegó a ser que, no hace mucho, se oyó cantar a una mujer de Ubrique (Cádiz) esta coplilla:

Viva mi pueblo señores / que soy de Benamargosa
donde se vende el tabaco / como si fuera otra cosa.
Ángela Blanca

Las condenas por delito de contrabando que constan en el archivo municipal de Benamargosa desde 1872 son numerosas, incluyendo en ellas algunas mujeres. Esta citación aparecida en el BOP del año 1878 nos lo muestra:

"Don Ildefonso Miguel Romero. Juez de 1ª instancia ... ... Por el presente se cita, a Alonso Yuste Fortes, natural de Benamargosa, de esta vecindad,, para que se persone ante este juzgado a satisfacer la multa de trescientas Ptas. ... " Málaga 13 de junio de 1878

Estos fandangos del contrabando hablan bien de los peligros a los que se exponían los contrabandistas.
I
Cargao de Contrabando / me llevan a un tribunal
cargao de contrabando / yo le canté un fandango
el fiscal se echó a llorar / y el juez firmó la libertad

El contrabando era un negocio de riesgo pero lucrativo, por lo que se fue transmitiendo de padres a hijos hasta los años cincuenta en que decae, para desaparecer al final de esta década.

El tabaco y también tejidos de calidad, muy apreciados por las mujeres, se compraban en el campo de Gibraltar, La Línea, Algeciras, y eran transportados a caballo, a través de la Serranía al pueblo. Un caballo inteligente y ágil era de vital importancia para escapar de los Migueletes. Muchas coplas recogidas en el pueblo hacen alusión a este noble animal:

Contrabandista valiente /¿Qué tienes, que tanto lloras?
Se me ha muerto el caballo / se me acabaron las glorias.

Esta otra hace alusión al caballo y a lo lucrativo del negocio:
Contrabandista lo quiero / aunque lo maten mañana que si matan al jinete / queda el caballo y la carga

Ya en el pueblo, el tabaco se mezclaba con el producido aquí, casi siempre en cultivos ilegales. Se empaquetaba y vendía en los pueblos cercanos.

* Azoteas como éstas, construidas en el siglo pasado, se utilizaban para secar el tabaco.

* Finalizada la Guerra Civil muchos productos, entre ellos el tabaco, se racionaron para ser distribuidos a toda la población por igual. Aunque la medida no impidió el contrabando.

El tabaco que se producía en el pueblo era de plantaciones ilegales, que no se declaraban a la administración, o de la que se declaraba solo una pequeña parte. Lo que no se vendía a la tabacalera era secado y picado. Este tabaco de inferior calidad se mezclaba con el traído de Gibraltar. Algunos contrabandistas llegaron a tener fama en el pueblo por su arrojo, pues se enfrentaron trabuco en mano a los carabineros en más de una ocasión. Algunas anécdotas se cuentan en el pueblo como grandes hazañas.

Un contrabandista de renombre fue Antonio Gallego, conocido como el "Nene Charote"., en plena Serranía de Ronda, Un grupo de carabineros. le hirieron y murió desangrado. De la memoria de Cayetano Ruiz, conocido como "Tío Pitres", han quedado también trazos de su azarosa vida. Los carabineros le mataron el caballo, pero en un alarde de valentía desarmó a sus perseguidores. Francisco Arcas (a) "Tío Serafín", vivía frente al cuartel de la Guardia Civil, y tenía a su caballo adiestrado para meterse en la cuadra con carga y todo.

BANDOLEROS

El bandolerismo es un problema muy extendido en el siglo XIX en nuestra comarca. Bien conocidos son los casos del Bizco del Borge y Frasco Antonio de Triana. Pero no hay nada escrito sobre Pedro Bustos Pino, conocido solamente como "Pepico Empegué". De este bandolero, que actuó a mediados del pasado siglo, sólo queda en el recuerdo popular algunas historias fantasiosas, que la tradición oral le achaca, más propias de una novela que de la realidad.
Su muerte, si es un hecho real, acaecido a mediados del siglo XIX, según este documento, obtenido en el BOP de Málaga,.

"El célebre bandido, el famoso criminal Pedro Bustos Pino, que tantos años había derramado el terror y cometido asesinatos y robos y mas de una vez incendiado fincas rústicas. Al presente de su partida ha dejado de escribir, su cadáver ha sido encontrado ... ... ... He dispuesto que este suceso se haga público por medio del boletín para conocimiento y de los habitantes de esta provincia... ... ...

Pero lo que hizo a Empegue realmente famoso en el pueblo no fueron sus fechorías, sino el haber salvado a su padre después de muerto. El padre, llegó a un cortijo. Los capataces le reconocieron y pensaron vengar los robos sufridos. Sus interlocutores preguntaron si tenía más hijos y contestó el anciano que tenía cinco pero que al lado de ellos su Pepico era una malva.
Entonces, temerosos de que alguno de los hermanos, inexistentes, pudiese vengarse, dejaron marchar al anciano, y gracias a la fama de su hijo se libró de acabar en tan horrible muerte.